Debido a la proliferación de múltiples tecnologías de acceso inalámbrico y su cada vez mayor implementación, se crea la necesidad de que los terminales puedan usarlas de forma conjunta, eligiéndo una o otra según convenga en cada momento, por razones de economía o calidad. Que un terminal móvil puede conectarse normalemente por una wifi y a su vez usar una conexión móvil cuando la primera se pierda, requiere una serie de protocolos y técnicas para poner llevarlo a cabo con éxito.
Destacamos dos ámbitos
- Macromovilidad – Movilidad entre diferentes dominios tecnológicos
- Micromovilidad – Movilidad entre redes de una misma tecnología
Para el primer caso, el protocolo Mobil IP es bastante adecuado. Al estar situado sobre el nivel 3 OSI, el terminal se registraría en una nueva red con la misma IP, con lo cual siempre estaría localizable en la misma dirección.
En el caso de la gestión de la micromovilidad, MobilIP no asegura la transparencia al terminal, con lo cual pueden producirse pérdida de calidad momentanea. Para ello existen múltiples implementaciones para resolver la migración entre diferentes redes. Destacar Cellular IP y HAWAII.